domingo, 11 de junio de 2017

Naturaleza ¡Eres mi diosa!

Con la llegada del verano, y despojado de sus obligaciones universitario-académicas, era inevitable que Segismundo no saliera de su torre. Y en efecto, tras un rodaje corto por la montaña, y sentado en El Templo frente a ella, así lo ha hecho. 

La luna llena dominaba con su luz perlada una noche de calma, de esas en las que Jorge mantiene sus conversaciones reveladoras con El Artista. En uno de sus desvaríos surgió LA pregunta: 

Oye tío, que no te he preguntado…lo de la Orientación  como lo llevas. El otro día leí tu blog y leí a un Jorge derrotado

Como si de una fórmula mágica  se tratase (equiparable en poder y efecto a un Alohomora potteriano), esa pregunta lo descorchó como  a una botella de champagne francés.  

Tras un par de semanas de (anheladas) vacaciones, Jorge ha conseguido volver a ser el de siempre: el que sale a correr, hace sus abs y estira por las mañanas; el que lee, subraya citas y las extrapola a su vida diaria; el que escribe, ordena sus pensamientos en el blog y hace referencia a sus lecturas del momento. Pero lo mas importante, por  encima de todo, es que ha vuelto a ser el Jorge Feliz que sabe lo que quiere. Lo que necesitaba era, al fin y al cabo, objetivos y determinacioneslíneas sobre las que escribir los renglones de mis pensamientos. Toda su etapa de nihilismo sofariano hiperfagico no había sido ni mas ni menos que un torbellino de ideas huérfanas en su mente, cautivas de su propia entropía, como apuntes sucios en una hoja en blanco.

Después de unos cuantos rodajes Globeros, y de algunas tiradas en bici, Jorge ha decidido ir un poco mas allá,  abandonar la pista forestal y realizar la bajada de vuelta por la Cuesta de los Montaores.  Ni el ritmo, ni el frenesíni la magia del límite son los que eran, pero Jorge cree que ha sido la mejor decisión que ha tomado en mucho tiempo…¡Se ha sentido vivo! VIVO 

Y es que como un bastardo dijo una vez… Naturaleza, ¡eres mi diosa!  Creo que nunca podré  vivir sin el encanto de los bosques, la pureza de la montaña o el hechizo de la noche. Así, como una vez uno de los reyes del gigante contemporáneo de cervantes clamó, a mi tobillo bastardo yo le digo: 



Pero no lo digo desde la ira, la frustración o el enfado de la impotencia del presente, si no con la seguridad y la determinación de lo pasado, pasado y superado. Atrás quedaron las tardes de sofá,  resignación y HBO; es momento de nuevo de explorarme y conocerme de nuevo, de experimentar y reestablecer los nuevos límites, donde quiera que estén. Y aceptarlos. 

De momento, que no me rebase el Michelín por encima de la goma de las mallas, y que los muslos no me rocen al andar. Después,  entrenador en el SOC y en el Campus de Verano de la FORM. Tras una breve estancianen Dite, afloramos en la otra orilla de la Estigia. 


"No te interpongas entre un dragón y su ira "



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