Ir al contenido principal

Entradas

Destacados

Octava Norte

Cuando Chet Baker fecunda tu mente a través de tus oidos, al pasear de noche por Madrid se escinde el paralelismo de las líneas que te anclan al bullicio de Callao, Sol o Gran Vía, distorsionando las estelas rojas y amarillas que los coches arrastran tras de sí, como oscuros cometas sin órbita ni guía. En tu asincronismo redescubres las vidrieras y los antiguos teatros, ocultos a plena vista, que ahora albergan tiendas de ropa y lencería. Madrid es como los ancianos: pueden parecer grandes o pequeños, y en ocasiones inocentes o incluso vacíos, pero engañan, uno solo debe pararse a caminar por sus callejas y atreverse a leer en las grietas de su piel las historias de amor, vicio, alegría o traición de las que un día fueron testigos. Y esto es, ni mas ni menos, lo que al margen de lo puramente médico he aprendido en estos casi dos meses rotando por la unidad de agudos. 

Ahora, sentado entre carpetas azules y volantes de colores perfilo en el ordenador los últimos trazos del portafolio, b…

Entradas más recientes

Deterrent

Sapere Aude

Tras una curva puede esconderse una gran cuesta

12/33

La noche de Walpurgis

La estrella verde de cinco puntas

Porretas ft Lechones -- Y aún arde Madrid

Una botella de ron, unos hielos y la imagen de una pelirroja desnuda

Panoramix

El PNTD invertebrado